Archivos Mensuales: febrero 2013

Cuento popular extremeño: La Cabra Montesina

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Esto era una madre que tenía tres hijas y un día que estaba cosiendo en  la puerta de su casa se le acabó el hilo y le dijo a su hija mayor que subiera al “doblao” a buscar más hilo.

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La niña subió las escaleras y se encontró con una cabra, que decía:

—Soy la cabra montesina que vivo en el montepelao, y el que pase de mi raya me lo como de un bocao.

La muchacha no hizo caso a la cabra, cruzó la raya y la cabra se la tragó enterita.

La madre, al ver que no bajaba su hija mayor, le dijo a la hija mediana:

—Anda, sube al doblao a ver qué le pasa a tu hermana que no viene y bájame el hilo.

Al llegar a lo alto de la escalera, la hija mediana escuchó a la cabra que decía:

—Soy la cabra montesina que vivo en montepelao y al que pase de mi raya me lo como de un bocao.

La hija mediana no hizo caso a la cabra, cruzó la raya y la cabra se la tragó enterita.

La más chica de las hermanas al ver que

no volvían le preguntó a su madre:

— Madre, ¿quieres que suba yo y te baje el hilo?

—No, que tú eres mu chica y no lo alcanza. Anda, subiré yo.

Al subir la madre, escuchó a la cabra que le decía:

—Soy la cabra montesina que vivo en montepelao y al que pase de mi raya me lo como de un bocao.

La madre pasó la raya y la cabra se la comió.

La hija pequeña, al ver que no bajaban ni su madre, ni sus dos hermanas, se puso a llorar en el umbral de la puerta.

Y pasó por allí una hormiguita que le preguntó

-¿Por qué lloras, niña?

La niña le contó a la hormiga lo que le pasaba, la hormiga le dijo:

—No llores, no tengas miedo, yo subiré contigo al doblao a buscar a tu madre y a tus hermanitas.

Con que suben por la escalera y escuchan:

—Soy la cabra montesina que vivo en montepelao y al que pase de esta raya me lo como de un bocao.

De manera que la hormiga que era muy valiente le dijo a la cabra:

—Pues yo soy una hormiguita y vivo en un hormiguero y de un salto se metió entre los pelos de la cabra y se puso a hacerla cosquillas por todo el cuerpo. La cabra daba muchos saltos y no paraba de reír hasta que de golpe reventó y salieron la madre y las dos hijas

La madre estaba muy contenta por la ayuda de la hormiga y le dijo:

—Te daremos un celemín de trigo

Pero la hormiguita contestó: —No cabe en mi taleguillo, no lo muele mi molinillo.

—Te daremos una almorzá de trigo —dijo la hermana mayor.

—No cabe en mi taleguillo, no lo muele mi molinillo.

—Te daremos un grano de trigo —dijo la más  pequeña.

—Sí cabe en mi taleguillo, sí lo muele mi molinillo.

Le dieron un granito de trigo y la hormiguita se fue muy contenta a su hormiguero.

Y colorín ” colorao” este cuento se ha “acabao”.

IMÁGENES DEL DÍA DE EXTREMADURA

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Hemos celebrado en nuestra escuela de Infantil situada en Huertas de Ánimas, el día de Extremadura. Allí nos hemos reunido todos los profes, alumnas y alumnos más algunas familias de nuestro Colegio Público, Las Américas, de Trujillo. Y hemos disfrutado juntos de danzas y juegos tradicionales extremeños . Si queréis ver las imágenes de este inolvidable día, visitad nuestra página: ASÓMATE A LA VENTANA II, donde también hay un video sobre la bella naturaleza extremeña.

RECORDAD : la presentación de nuestras fotos del día de Extremadura en nuestra página:

      ASOMATE A LA VENTANA II

SEMANA DE EXTREMADURA EN LA ESCUELA

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Mañana, día 25 de Febrero, se celebra “EL DÍA DEL ESTATUTO”, es decir  Extremadura en la escuela. Entre las muchas actividades que están preparadas una de ella es la poesía, pero una poesía muy peculiar, ya que está escrita en Castúo (pequeño dialecto extremeño).

Luis Chamizo en su libro de poemas “EL MIAJÓN DE LOS CASTÚOS” intentó reflejar el habla rural de labradores que denominó “CASTÚO”.

Otro poeta que escribió con este pequeño dialecto extremeño  fue Gabriel y Galán y una poesías es :

EL EMBARGO

Señol jues, pasi usté más alanti

y que entrin tos esos,

no le dé a usté ansia

no le dé  a usté mieo..

Si venís antiayel a afligila

sos tumbo a la puerta. ¡Pero ya s’ha muerto!

¡Embargal, embargal los avíos,

que aquí no hay dinero:

lo he gastao en comías pa ella

y en boticas que no le sirvieron;

y eso que me quea,

poeque no me dio tiempo a vendello,

ya me está sobrando,

ya me está gediendo!

Embargal esi sacho de pico,

y esas jocis clavás en el techo,

y esa segureja

y ese cacho e liendro…

¡Jerrsmientas, que no quedi una!

¿Ya pa qué las quiero?.

Si tuviá que ganalo pa ella,

¡cualisquiá me quitaba a mí eso!.

Pero ya no quio vel esi sacho,

ni esas jocis clavás en el techo,

ni esa segureja

ni ese  cacho e liendro…

¡Pero a vel, señol jues: cuidaíto

si alguno de ésos

es osao de tocali a esa cama

ondi ella s’ha muerto:

la camita ondi yo la he querío

cuando dambos estábamos güenos;

la camita ondi yo la he cuidiau,

la camita ondi estuvo su cuerpo

cuatro mesis vivo

y una nochi muerto!

¡Señol jues: que nenguno sea osao

de tocali a esa cama ni un pelo,

porque aquí lo jinco

delanti usté mesmo!.

Lleváisoslo todu,

todu, menus eso,

que esas mantas tienin

suol de su cuerpo…

¡Y me güelin, me güelin a ella

ca ves que las güelo!…