Archivo de la categoría: Cuenta cuentos

San Jorge y el dragón (3 años)

Estándar

Los niños y niñas de tres años disfrutaron ayer con la historia de San Jorge, a través de la lectura de un cuento con guiñol.  Compartimos aquí las palabras y las imágenes del la victoria final de este noble caballero.

 San Jorge mató a la bestia horrible de un lanzazo mortal. Y del charco de sangre nació un bello rosal. La joven se enamoró, lo quiere por esposo. El chico se sonroja, porque es muy vergonzoso: “Yo no puedo carsarme, pues soy santo varón: es la de hacer el bien mi única ocupación. ”  Y dándole una rosa, se va galantemente y  emprende su camino, a ayudar a la gente.( La leyenda de San Jorge. Edit. Combel)

DSCN3243 (640x480)DSCN3241 (640x480)DSCN3242 (640x480)

Cuento de la ranita enamorada

Estado

Una ranita muy bella quería enamorarse

pero el amor no llegaba

y comenzaba a preocuparse.

Los días pasaban lentos

no era como en los cuentos.

Imagen

El príncipe no llegaba

y la ranita esperaba.

La mamá muy preocupada

a su hijta preguntaba:

“Siendo rana como eres

¿Por qué un príncipe quieres?”

“Para ser los dos felices

y comer muchas perdices”

Hasta que un día por fin

lo conoció en un jardín

¡Hermosa equivocación

cometió su corazón!

¡No era un príncipe encantado!

Sólo un sapo enamorado.

Pero ya nada importaba

porque ella también…

estaba enamorada.

Aprendió que el corazón

poco sabe de razón.

Príncipe , sapo o perdiz

lo importante es ser feliz.

(Revista Pelo pico pata)

ME GUSTA EL ARTE. YURI GORBACHEV

Estándar
Yuri-Gorbachev-Red-Horse-in-Spring-16x20-MED

Yuri gorbachev. Red horse in spring.

Érase una vez un caballito de colores que vivía en un gran prado. Durante el verano, el caballito, se volvía de un intenso color amarillo, tan, tan amarillo era su pelo, que al sol le daba envidia de su resplandor. Entonces, trotaba y trotaba sin cesar por la pradera, hasta que se tenía que tumbar a descansar por culpa del calor sobre la verde hierba.

Al llegar el dulce otoño, su pelo se volvía cada vez más y más marrón, igualando a las hojas que caían de los árboles. El caballito trotaba y trotaba, hasta que caía agotado de cansancio sobre las hojas secas.

Tras el otoño, llegaba el invierno y el caballito se iba quedando sin color, hasta volverse blanco como la nieve. Entonces corría y corría hasta que se dejaba caer sobre la mullida nievecilla del prado.

Sin embargo, cuando más feliz se sentía nuestro amigo, era con la llegada de la primavera. Entonces, se volvía de repente, de un rojo intenso, igual que las amapolas rojas, las rosas rojas, los tulipanes rojos , los gladiolos rojos … y era en esa estación cuando más alegre se sentía. Corría y corría sin cesar, pero… tenía mucho cuidado de no dejarse caer sobre las flores. A ellas las olía con deleite y las trataba con mucho mimo.

Cuando la primavera se iba, el caballito se tornaba de nuevo amarillo, y su nuevo color anunciaba el verano, y con el verano trotaba y trotaba…y vuelta a empezar…

Cuento popular extremeño: La Cabra Montesina

Estándar

Esto era una madre que tenía tres hijas y un día que estaba cosiendo en  la puerta de su casa se le acabó el hilo y le dijo a su hija mayor que subiera al “doblao” a buscar más hilo.

lhilanderas

La niña subió las escaleras y se encontró con una cabra, que decía:

—Soy la cabra montesina que vivo en el montepelao, y el que pase de mi raya me lo como de un bocao.

La muchacha no hizo caso a la cabra, cruzó la raya y la cabra se la tragó enterita.

La madre, al ver que no bajaba su hija mayor, le dijo a la hija mediana:

—Anda, sube al doblao a ver qué le pasa a tu hermana que no viene y bájame el hilo.

Al llegar a lo alto de la escalera, la hija mediana escuchó a la cabra que decía:

—Soy la cabra montesina que vivo en montepelao y al que pase de mi raya me lo como de un bocao.

La hija mediana no hizo caso a la cabra, cruzó la raya y la cabra se la tragó enterita.

La más chica de las hermanas al ver que

no volvían le preguntó a su madre:

— Madre, ¿quieres que suba yo y te baje el hilo?

—No, que tú eres mu chica y no lo alcanza. Anda, subiré yo.

Al subir la madre, escuchó a la cabra que le decía:

—Soy la cabra montesina que vivo en montepelao y al que pase de mi raya me lo como de un bocao.

La madre pasó la raya y la cabra se la comió.

La hija pequeña, al ver que no bajaban ni su madre, ni sus dos hermanas, se puso a llorar en el umbral de la puerta.

Y pasó por allí una hormiguita que le preguntó

-¿Por qué lloras, niña?

La niña le contó a la hormiga lo que le pasaba, la hormiga le dijo:

—No llores, no tengas miedo, yo subiré contigo al doblao a buscar a tu madre y a tus hermanitas.

Con que suben por la escalera y escuchan:

—Soy la cabra montesina que vivo en montepelao y al que pase de esta raya me lo como de un bocao.

De manera que la hormiga que era muy valiente le dijo a la cabra:

—Pues yo soy una hormiguita y vivo en un hormiguero y de un salto se metió entre los pelos de la cabra y se puso a hacerla cosquillas por todo el cuerpo. La cabra daba muchos saltos y no paraba de reír hasta que de golpe reventó y salieron la madre y las dos hijas

La madre estaba muy contenta por la ayuda de la hormiga y le dijo:

—Te daremos un celemín de trigo

Pero la hormiguita contestó: —No cabe en mi taleguillo, no lo muele mi molinillo.

—Te daremos una almorzá de trigo —dijo la hermana mayor.

—No cabe en mi taleguillo, no lo muele mi molinillo.

—Te daremos un grano de trigo —dijo la más  pequeña.

—Sí cabe en mi taleguillo, sí lo muele mi molinillo.

Le dieron un granito de trigo y la hormiguita se fue muy contenta a su hormiguero.

Y colorín ” colorao” este cuento se ha “acabao”.

Cuentacuentos en la escuela

Estándar

Como cada año, nuestra escuela de Infantil se llenó por unas horas de color, música y fantasía gracias a la visita de los alumnos y alumnas del Ciclo formativo de grado superior de Animación Sociocultural del Instituto de Enseñanza Secundaria Francisco de Orellana de Trujillo, que junto a su profesora, Rosa Vega, sumergieron a nuestras niñas y niños en el mundo mágico de los cuentos y la dramatización. Las imágenes hablan por sí mismas. ¡Muchas gracias, artistas, los “peques” se lo pasaron en grande!

El pase de diapositivas requiere JavaScript.